Las nuevas habilidades que necesita el mercadeo en la era de la transformación digital
Vivimos una transformación como humanidad que está modificando la manera en que trabajamos, aprendemos, nos comunicamos y tomamos decisiones. La revolución digital no es solamente una evolución tecnológica: es un cambio profundo en la manera en que las organizaciones comprenden a las personas, gestionan la información y generan valor.
En este contexto, el mercadeo enfrenta uno de sus mayores desafíos: contar con personas capaces de comprender las nuevas herramientas, interpretar la información y convertir la tecnología en soluciones que respondan a necesidades reales.
Ya no basta con conocer los fundamentos tradicionales del mercadeo y de las dinámicas de existencia convencionales. Las organizaciones necesitan perfiles que puedan desenvolverse en escenarios donde convergen la creatividad, los datos, la inteligencia artificial, la automatización, las plataformas digitales y la capacidad de aprender continuamente.
El nuevo valor del talento: saber hacer en un mundo que cambia
Durante décadas, la formación profesional estuvo asociada a la acumulación de conocimientos de forma transmitida, lo pasábamos de una generación a otra a través del papel y lápiz. Estudiar significaba adquirir una base conceptual que podía acompañar a una persona durante buena parte de su vida laboral.
HOY EL ESCENARIO ES DIFERENTE
Las tecnologías evolucionan rápidamente, las herramientas se actualizan constantemente y las necesidades de las organizaciones cambian a una velocidad que hace difícil pensar en una formación completamente estática.
Por eso, uno de los grandes valores del talento contemporáneo está en la capacidad de aprender, desaprender y volver a aprender a velocidades incomparables.
Las empresas requieren personas que no solamente sepan qué hacer, sino que puedan identificar nuevas herramientas, comprender su utilidad y aplicarlas de manera pertinente y sobre todo que aporte velocidad a los procesos. En el ámbito del mercadeo esto adquiere especial relevancia: analizar datos, automatizar procesos, crear contenidos, interpretar comportamientos, utilizar herramientas de inteligencia artificial y gestionar canales digitales hacen parte de un ecosistema laboral cada vez más dinámico.
Las llamadas skills o habilidades de tendencia adquieren entonces un papel fundamental. No necesariamente reemplazan los conocimientos tradicionales; los complementan y permiten llevarlos a nuevos escenarios.
EL TIEMPO TAMBIÉN ES UN RECURSO QUE DEBE OPTIMIZARSE
En esta nueva realidad, hablar de productividad no significa simplemente hacer más cosas. Significa utilizar mejor los recursos disponibles, y entre ellos existe uno que no puede recuperarse: el tiempo. El tiempo de las personas se ha convertido en un elemento estratégico de alto valor.
Una herramienta digital puede automatizar una tarea repetitiva. Un sistema puede organizar grandes cantidades de información. La inteligencia artificial puede acelerar determinados procesos. Una plataforma puede facilitar el acceso al conocimiento.
Pero el verdadero valor aparece cuando estas posibilidades permiten que las personas dediquen más tiempo a actividades que requieren creatividad, pensamiento crítico, análisis, innovación y toma de decisiones.
Por eso, desarrollar competencias digitales también implica aprender a valorar y gestionar el tiempo.
La tecnología tiene sentido cuando ayuda a reducir esfuerzos innecesarios, simplificar procesos y mejorar los resultados. La transformación digital no debería consistir en incorporar más herramientas a nuestras vidas, sino en utilizar mejor las herramientas disponibles para generar mayor valor.
Lo analógico no desaparece: es el punto de partida
Hablar de transformación digital no significa desconocer el mundo analógico. Por el contrario, gran parte de los procesos que hoy digitalizamos nacieron en escenarios completamente análogos.
- Un formulario físico se convierte en un formulario digital.
- Una conversación presencial puede transformarse en una experiencia omnicanal.
- Un archivo puede convertirse en información estructurada.
- Un proceso manual puede automatizarse.
- Una experiencia humana puede generar datos que posteriormente permiten comprender comportamientos.
LO ANALÓGICO ES, EN MUCHOS CASOS, EL PUNTO DE PARTIDA DE LA DIGITALIZACIÓN.
Esta perspectiva es importante porque nos recuerda que la tecnología no reemplaza la comprensión del contexto. Primero debemos entender el problema, la necesidad, el comportamiento o el proceso; posteriormente podemos identificar cómo la tecnología puede ayudarnos a transformarlo. La transformación digital, entonces, no consiste únicamente en digitalizar lo que hacemos, sino en repensar lo que hacemos a partir de las posibilidades que ofrece lo digital.
DE LA INFORMACIÓN A LA DATA: UNA NUEVA FORMA DE COMPRENDER EL TRATAMIENTO DE LOS DATOS
Nuestros tiempos también han cambiado porque la cantidad de información disponible ha crecido de manera extraordinaria. Las organizaciones generan y reciben datos desde múltiples fuentes: redes sociales, sitios web, plataformas de comercio electrónico, campañas digitales, sistemas de atención, aplicaciones, dispositivos y múltiples puntos de contacto con los consumidores.
Pero tener datos no significa necesariamente tener información útil. El verdadero desafío está en optimizar la data, organizarla, interpretarla y convertirla en conocimiento que permita tomar mejores decisiones.
La pregunta ya no es únicamente:
¿CUÁNTA INFORMACIÓN RECOPILA AL DÍA UNA EMPRESA?
También necesitamos preguntarnos:
¿Quiénes son esas personas registradas? ¿Qué comportamiento tuvieron los datos? ¿Qué necesitan? ¿Qué podemos aprender de esa información? ¿Cómo podemos utilizar esa información para mejorar nuestra propuesta de valor como organización?
El profesional contemporáneo necesita, por tanto, desarrollar una relación diferente con los datos. No necesariamente para convertirse en un especialista técnico, sino para comprender su potencial y utilizarlo estratégicamente.
LA REVOLUCIÓN DIGITAL NECESITA PERSONAS, NO SOLAMENTE TECNOLOGÍA
Uno de los grandes desafíos de esta transformación consiste en evitar pensar que la tecnología por sí sola transforma las organizaciones. Las herramientas necesitan personas capaces de utilizarlas, la inteligencia artificial necesita personas que sepan formular problemas y evaluar resultados. Los datos necesitan personas capaces de interpretarlos. Las plataformas necesitan personas que comprendan las experiencias que se quieren construir. La automatización necesita personas que conozcan los procesos que se desean optimizar.
Por eso, el talento humano continúa siendo fundamental: La diferencia está en que ahora las competencias requeridas son diferentes y, en muchos casos, deben desarrollarse con mayor rapidez. El mercado laboral no siempre puede esperar procesos formativos extensos para responder a una necesidad inmediata. Las personas necesitan actualizarse mientras trabajan, emprenden, estudian y desarrollan sus proyectos personales.
Aquí aparece una nueva necesidad: formación pertinente, flexible y rápida.
APRENDER LO QUE EL MERCADO NECESITA, CUANDO SE NECESITA
La formación también está viviendo su propia transformación, durante mucho tiempo, aprender estuvo asociado a programas extensos, estructuras rígidas y procesos que podían tomar años. Hoy existen otras posibilidades: experiencias de aprendizaje más específicas, centradas en competencias concretas y orientadas a resolver necesidades puntuales.
Esto permite que una persona pueda desarrollar una habilidad, aplicarla rápidamente en su contexto y posteriormente continuar construyendo nuevas competencias.
La lógica cambia de: “Tengo que aprenderlo todo antes de empezar”
a: “Puedo aprender lo que necesito, aplicarlo y continuar aprendiendo”.
Esta perspectiva reconoce que el aprendizaje profesional es un proceso continuo y que las habilidades digitales evolucionan junto con el mercado.
PROXILEVEL: FORMACIÓN PARA UNA NUEVA VELOCIDAD
Porque aprender una nueva competencia no debería significar detener la vida para volver a estudiar.
- Puede significar avanzar mientras se aprende.
- Puede significar dedicar unas horas a desarrollar una habilidad que posteriormente permita ahorrar muchas más horas de trabajo.
- Puede significar comprender una herramienta que ayude a tomar mejores decisiones.
- Puede significar transformar una tarea manual en un proceso más eficiente.
- Puede significar convertir datos en información útil.
- Puede significar descubrir una nueva manera de hacer las cosas.
Estamos viviendo una época en la que el acceso al conocimiento, a las herramientas y a las posibilidades de creación es mucho mayor que en generaciones anteriores. Una persona puede aprender una nueva habilidad desde cualquier lugar. Puede acceder a herramientas que antes estaban reservadas para grandes organizaciones. Puede crear contenido, analizar información, automatizar procesos, desarrollar proyectos y conectar con mercados que antes parecían inaccesibles.
La transformación no significa que todo sea más fácil: Significa que existen nuevas posibilidades. Y aprovecharlas requiere algo más que tecnología: requiere curiosidad, adaptación, pensamiento crítico, creatividad y disposición para aprender.
Por eso, el profesional necesita combinar el conocimiento tradicional con nuevas competencias digitales. Necesita comprender los datos sin perder de vista a las personas; utilizar la tecnología sin olvidar el propósito; automatizar sin deshumanizar y optimizar procesos sin perder la creatividad.
En esta nueva era, el conocimiento continúa siendo importante, pero la capacidad de aplicarlo rápidamente adquiere un nuevo valor, como.
- Las organizaciones necesitan personas capaces de adaptarse.
- Las personas necesitan oportunidades para actualizarse.
- Y el mercado necesita modelos de formación que entiendan que el tiempo también es parte de la propuesta de valor.
Proxilevel nace precisamente en ese punto de encuentro: entre las necesidades del mercado, la evolución de la tecnología y el valor del tiempo de las personas. Porque en una era en la que todo cambia rápidamente, aprender también debe encontrar nuevas formas de avanzar.
PROXILEVEL SKILLS QUE TE LLEVAN AL SIGUIENTE NIVEL
Elaborado por
Maira Liseth Pérez Díaz
Fecha: 28 de septiembre de 2026


